Especialista en desilusiones fuertes

miércoles, 4 de febrero de 2015

En el último asiento del 4

Cuántos viajes interminables se necesitarán para aclarar lo que te pasa cuando no pasa nada? Otra vez, buscando la respuesta donde no está, haciendo todo lo que no querés, para ver si logras entender lo que querés. Otra vez, la improvisación acuariana que nunca falla te juega una mala pasada. Se te ríe en la cara, te mira y te dice "boluda, estás haciendo todo mal otra vez".
Cómo se hace para calmar ese instante de emoción que no te deja pensar ni en consecuencias ni en resultados a largo plazo?  Cómo se toman las buenas decisiones? Porque ahora, y cuando digo ahora es ahora, en un bondi, siendo las 7:14 am, ahora duele todo. Duele lo que sale de tu boca y la parte que mas duele es la que nunca va a salir. Duele la crueldad y malicia de las palabras que te siguen pegando, ya no te de tan cerca, pero que cuando tienen algo de cierto pegan igual, aunque todo el resto y Maria santísima  vean la otra cara de la moneda, sabes que en el fondo es verdad.
Duele tu imagen en mi retina, duele que me guste lo que en realidad no me gusta, y duele que estés tan lejos cuando yo siempre estuve tan cerca. Duele lo que ahora ven tus ojos.
Duele que crezcan y que sigas sin respuesta para casi todas las preguntas. Incluso tus propias preguntas. El tiempo pasa, las brechas se acortan y vos todavía sin resolver nada.
Duele no encontrar tu lugar, no sentirte en casa en tu propia casa.
Duele saber que en cuanto tengas la mínima oportunidad te vas a volver a equivocar, y fuerte.

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